Miércoles 02 de Noviembre 2016

Tras las huellas de la fotografía química

Por: Luciana Rengifo

Históricamente, la aparición de una nueva técnica fotográfica ha significado el abandono de las anteriores. En ese proceso, siempre, algo se gana, pero también algo se pierde. A mediados de la década de 1990 aparecen comercialmente las primeras cámaras digitales y, desde ese momento, comienzan a reemplazar a la fotografía que requería de película, cuarto oscuro y revelado. Intentando revalorizar los viejos procesos químicos en la fotografía, aquellos que se usaron de manera estándar durante buena parte del siglo XX, los fotógrafos chilenos Sebastián Fernández (Z) y Juan López (Mae) formaron el proyecto f11.

Z y Mae se conocieron por amigos en común hace 15 años y la fotografía se convirtió de inmediato en el tema principal de sus conversaciones. Los dos aman las técnicas fotográficas que incluyen procesos químicos y decidieron recorrer el continente para generar, con proyecto f11, un registro audiovisual de fotógrafos que eligen, aun en estos tiempos, realizar su trabajo con procesos químicos. Estos procesos, por lo general, requieren de mucho trabajo manual y más tiempo que el trabajo con cámaras digitales. Además, exigen conocimientos sobre el comportamiento de los químicos y sus formas de uso. Y bastante paciencia. Paralelamente a las entrevistas en video que realizan a estos fotógrafos, Z y Mae van fotografiando lo que encuentran en el viaje, obteniendo un interesante diario en imágenes de los lugares que van recorriendo.

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Ellos partieron de Santiago de Chile en agosto de este año en una Volkswagen Westfalia, bautizada como Colorina, modelo que creyeron adecuado porque no es solo su medio de transporte sino que también puede fungir de habitación y laboratorio fotográfico cuando sea necesario. El destino final está definido: Estados Unidos, país que consideran la cuna de la fotografía callejera, que es la que más les atrae y que realizan con película en blanco y negro con sus 5 cámaras de formato 35mm. La ruta para llegar hasta allá aún les es desconocida o, en todo caso, incierta. Se irá descifrando a medida que viajen; mientras, irán recorriendo Sudamérica, conociendo a más fotógrafos y generando más videos para proyecto f11.

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Para su diario fotográfico, el revelado de las películas lo hacen ellos mismos con químicos que han ido reciclando y con el agua que puedan conseguir en el trayecto. Como los químicos son reciclados, no necesariamente brindan negativos de calidad, pero aceptar las deficiencias del químico reciclado es parte del proceso creativo de Z y Mae: El error en sus imágenes indica la precariedad con la que trabajan y ello sugiere el espíritu espontáneo del proyecto.

Una vez revelados los negativos, los escanean para dar una rápida mirada a lo fotografiado. Llevan un pequeño escáner cuya energía proviene de un panel solar de 1000 watts de carga que se encuentra en el techo de Colorina. Este les brinda la energía necesaria para trabajar con aparatos eléctricos, como la computadora y el escáner, y les da mayor autonomía pues no tienen que depender de un lugar específico para tenerla. El panel solar toma 5 horas en cargarse por completo, pero nos cuentan que en Lima demora más: sin embargo, es algo que ya imaginaban antes de llegar a Lima, la gris.

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Su primera parada fuera de Chile fue la ciudad de Arequipa. Llegaron a Lima a inicios de octubre para conocer el Centro de la Imagen y realizar entrevistas a fotógrafos peruanos que comparten su mismo afán por ciertas técnicas fotográficas. La trayectoria profesional, la edad o la técnica utilizada no son factores a considerar en su selección de entrevistados, solo la inquietud por preservar técnicas que parecen ir en contra de la velocidad y urgencia en la que vivimos el día a día en esta época. El material hecho en Perú está siendo ordenado y recopilado y recién comienza a aparecer en su web, como esta entrevista con Jorge Villacorta que ya está online.

A inicios de este mes parten hacia el norte, con dirección a Ecuador para luego ir a Colombia en donde, una vez finalizada su visita, considerarán las maneras de continuar el viaje atravesando el Caribe –sin dejar a Colorina– y poder finalmente llegar a Estados Unidos, país natal del fotógrafo Alex Webb, a quien ambos admiran.

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