Muestra “Desplazamientos: colonización y conquista. La narrativa de la ciudad y la apropiación del espacio” curada por Luisa Fernanda Lindo. (Foto: Verónica Luyo)

Muestra “Desplazamientos: colonización y conquista. La narrativa de la ciudad y la apropiación del espacio” curada por Luisa Fernanda Lindo. (Foto: Verónica Luyo)

Miércoles 22 de Enero 2020

El artista como curador de su propio trabajo

El creciente número de eventos artísticos, como ferias y bienales, además de la proliferación de jóvenes que optan por el camino de las artes visuales, vuelven fundamental la educación en curaduría artística. Progresivamente en el ámbito local, se está entendiendo la importancia del papel del curador, quien es el encargado de organizar y producir una exhibición, además de conceptualizar la propuesta del artista. No obstante, por falta de presupuesto, muchos artistas no pueden contar con un curador que los asesore y guíe con sus obras. Respecto a esto el Centro de la Imagen abrirá próximamente el workshop “El artista como curador”. Este taller busca brindar las herramientas y metodologías para que el propio artista pueda desarrollar y curar sus proyectos. “En la historia del arte el rol del curador es bastante joven, normalmente los artistas han cumplido este papel”, explica Luisa Fernanda Lindo, curadora y artista que impartirá el curso desde el 27 de enero. “Muchas veces hay artistas emergentes que no tienen el presupuesto para cubrir el sueldo de un curador y quieren presentar una propuesta individual pero no tienen las herramientas para construir su discurso y desenvolver sus obras en el espacio expositivo”, comenta Luisa sobre la intención del taller.

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“Snapshots, instantáneas” muestra de Luisa María Lindo, curada por ella misma

“Lo que voy a brindar son metodologías para resolver los problemas más cotidianos que se presentan a la hora de plantear un proyecto, ¿de qué habla mi propuesta?, ¿cuál es el concepto de esta?”, detalla. El workshop, dirigido tanto a personas interesadas en el arte, como fotógrafos, artistas visuales, o estudiantes de arte, constará de tres sesiones de tres horas, impartidas de manera intensiva. “El taller les servirá a los participantes para poder aterrizar y reordenar sus ideas, para de esta manera construir un discurso que sea coherente, cohesivo, y directo”, explica Lindo.

 

Además, si bien es relevante llevar material e ideas preconcebidas al taller, “también es un workshop piloto en el cual el alumno tiene la oportunidad de pensar y crear algo diferente y de poder plantear un proyecto a partir de esa idea”.  Asimismo, después de definir el concepto del proyecto del alumno, se buscará brindarle la metodología adecuada, dependiendo de lo que busca. “Después de estudiar el concepto se pasará a la acción, en donde se darán las herramientas para desarrollar un proyecto artístico, de acuerdo al concepto de cada uno de los participantes, ya que hay muchas metodologías distintas”, explica.

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Muestra colectiva de arte contemporáneo peruano “Transversal” curada por Luisa Fernanda Lindo

 

Asesorar y proponer

Normalmente la función de un curador siempre ha estado rodeada de interpretaciones, muchos lo definen como un mediador entre el artista y el público, o un intelectual que contextualiza y reflexiona alrededor de la intención del artista. Sin embargo, la mayoría de definiciones coinciden que este cumple el papel de asesorar y guiar al artista desde la concepción de una obra hasta la instalación de esta. “La función del curador es bastante propositiva, y va de la mano con el artista en cuanto pueda brindarle una asesoría u orientarlo en la ruta. También sucede que los artistas buscan a los curadores cuando tienen un bloqueo o necesitan que alguien ordene sus ideas y sus obras en un espacio. Este cumple el papel de escuchar y entender qué es lo que quiere el artista, puede dar ideas, pero no imponerlas, por eso es un diálogo constante. Si tú eres tu propio curador, ese diálogo es contigo mismo”, comenta Lindo. No obstante, la labor del curador se vuelve protagonista cuando trabaja con las obras de un artista desaparecido o con la colección de un museo. “Para ampliar el concepto que define a la curaduría, también se debe tener en cuenta que estos no necesariamente trabajan con artistas, también lo hacen con museos, por ejemplo, se puede hacer la curaduría de restos fósiles en un museo de ciencias naturales, o trabajar con archivos y documentos en un museo de historia. Además, en muchos casos el artista ha muerto y el curador tiene que trabajar sin la presencia de este”, aclara Lindo.

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“Snapshots, instantáneas” muestra de Luisa María Lindo, curada por ella misma

 

Luisa Fernanda utiliza ciertas analogías para dar a entender el trabajo del curador, comparándolo con un director de orquesta o de teatro. “Hay muchas analogías, pero todas conservan que el curador tiene el papel de dirigir”, afirma. “Yo creo que los artistas tienen que aprender a defenderse, no pueden esperar a que alguien les haga el texto curatorial de su exposición si es que no tienen el dinero”, considera. “Existen muchas formas de hacer crecer tu carrera como artista, como postular a espacios para exponer, asistir a residencias o ferias, o postular a fondos de estímulos artísticos. Pero, ¿Cómo postulas a estos lugares si es que no tienes un proyecto aterrizado?, de eso se trata el taller”, considera la curadora.

El taller El artista como curador será impartido desde el 27 de enero hasta el 30 enero, de lunes a jueves de 7 pm a 10 pm.

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Muestra El deseo o la emergencia de lo privado en lo público, curada por Luisa Fernanda Lindo en el 2013. (Foto: Unión popular de Camila Ramírez)

Arte y curaduría 

Luisa Fernanda Lindo, quién es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y ha obtenido un Máster en Estudios Curatoriales por la Universidad de Navarra (España), se dedica a la curaduría y asesoramiento de artistas desde hace una década. “Me di cuenta que tenía muchas herramientas para compartir, ya que he hecho arte y también curaduría”, reflexiona sobre su experiencia. Después de permanecer en Argentina durante casi diez años, Luisa llegó a Lima para trabajar como periodista cultural, labor que le permitió conocer y relacionarse con la escena artística de la capital. “Empecé a conocer a muchos artistas visuales ya que los entrevistaba o hacía notas para los distintos medios en los cuales trabajé. Posteriormente ellos me llamaban para que haga los textos o de una observación sobre sus obras”, recuerda Lindo sobre sus inicios en la práctica curatorial “Después  de trabajar y escribir para artistas como Nani Cárdenas, Nicolás Lamas, o María Inés Agurto, fui convocada por el ICPNA para realizar una muestra antológica de la fotógrafa peruana María Cecilia Piazza”, relata sobre la primera gran muestra que curó.

 

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Muestra “Unidad I: El Paraíso” de Gianine Tabja, curada por Luisa Fernanda Lindo

Posteriormente trabajó en la curaduría de obras en distintas instituciones como el Centro Cultural España, el Centro Cultural Universidad del Pacífico, Centro Cultural Norteamericano en Arequipa, en el Museo de Arte Contemporáneo-MAC, entre otros. Ha asesorado y curado exhibiciones de artistas nacionales e internacionales como David Zink Yi, Sandra Nakamura, Ishmael Randall Weeks, Edi Hirose, Núria Güell; entre otros. Desde el 2007 ha dictada talleres de escritura creativa y metodología curatorial en distintas instituciones y escuelas. Actualmente es directora y curadora de SUERO plataforma temporal para las artes visuales en Pamplona, España.

 

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